EPS: más de lo mismo

POR OCTAVIO QUINTERO

Una reforma sanitaria a la tapada es un indicio que lleva a activar una protesta pública, única salida que le va dejando la enferma democracia a la población.

El tema sanitario es un discernimiento complejo a nivel universal. Pero su complejidad no obsta para entender, de golpe, lo que bien graficó alguien en un sabio refrán: prevenir es curar.

El sistema sanitario en Colombia es un calvario más largo y sufrido que el de Cristo, sin exagerar. En 27 años (ley 100 de 1993) son muchas las muertes evitables asociadas al deficiente servicio de salud apalancado en el sistema financiero a través de las EPS. En el periodo 1998-2017, según el último informe del Instituto Nacional de Salud (INS), a través de su Observatorio Nacional de Salud (ONS), ocurrieron en Colombia un total de 3’960.224 defunciones, de las cuales el 18,6% (734.951) fueron muertes evitables atribuibles al sistema de salud; súmenle los millones de persones que sufren enfermedades que les dejarán hasta la muerte lesiones irreversibles. Y súmele, en otra dimensión la corrupción. También en 2017 la Fiscalía entregó un informe en el que consignaba que al menos un billón de pesos sumaban a la fecha los robos efectuados al sistema de salud que habían llegado a conocimiento del ente investigativo.

Por eso, parece fuera de lugar que un grupo de parlamentarios oficialistas haya tomado la iniciativa de presentar un proyecto de reforma al sistema sanitario a espaldas de la sociedad que, aunque ahora conozca el texto, no ha sido convocada a través de sus organizaciones médicas y sanitarias y varias veedurías de pacientes que claman, hace 27 años, por un modelo sanitario más humano (no financiero) y más preventivo que curativo. Curioso, también, que los acuciosos parlamentarios no hayan consultado tampoco, al parecer, al Gobierno nacional porque, solo hasta ahora aparece una nota de urgencia (más curioso todavía), dirigida por Duque y el MinSalud al Congreso. Parece ya cocinada la reforma, faltaba la sal: ¿qué propone?

Los periodistas tenemos fuentes confiables, y en tan complejo tema, –insisto—me atengo a lo que dicen un par de médicos muy activos en las redes sociales: Germán Fernández (@MedicoFernandez) y Carolina Corcho (@CarolinaCorcho):

– En lugar de fortalecer servicios de salud pública y las estructuras de prevención epidemiológica, modernizar la red hospitalaria y contratar equipos médicos, lo que pretende la reforma es privatizar todo el sistema y entregarlo a aseguradoras privadas: Fernández

– Gobierno va a ‘pupitriar’ en el Congreso, con mensaje de urgencia el Pl/010 que dice, “reformar el sistema de salud”, que no es más que la ratificación del negocio inconstitucional que se ha impuesto en Colombia. No es cierto que este proyecto resuelva los problemas que ha desnudado la Covid19: Carolina.

Y, algunos internautas, para no alargar el tema, también han consignado observaciones interesantes. Un par de ellas:

– @Carlosballen6: Esta reforma acaba con la tutela al cambiar la razón social de las EPS, lo que siempre han querido el Gobierno y las aseguradoras, condenando a los pacientes tutelados a que interrumpan los tratamientos en una especie de eutanasia colectiva.

– @RAUL429: Cualquier reforma a la salud sin escuchar a las víctimas del sistema, no tiene sentido. Y si no reversa el colapso actual, no sirve.

– Francisco Castellanos, director de la organización Defensa del Paciente, dice que el billonario robo de los recursos de la salud, es evidente, y que las investigaciones lleguen a la Fiscalía y de ahí no avancen, “no es tampoco un gran descubrimiento”.

En síntesis: el hecho de que aparezca de la noche a la mañana un PL sobre reforma al sistema sanitario, liderado por Cambio Radical, avalado por el CD y demás parlamentarios oficialistas; que luego aparezca el Gobierno coronándolo con mensaje de urgencia; parlamentarios y Gobierno que no se han dignado conocer la opinión de profesionales y servidores de la salud ni de los pacientes, es un indicio que lleva a activar una protesta pública, única salida que le va dejando la enferma democracia colombiana.

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@oquinteroefe