Rescate a Avianca: abuso de poder

POR OCTAVIO QUINTERO /

El crédito de 370 millones de dólares a Avianca no encaja sino en la cabeza del presidente Iván Duque, y eso porque le abre espacio su hermana, vicepresidenta de Relaciones Públicas de la otrora “insignia de Colombia en los aires”.

Ni legal, ni moral, ni económicamente, ni éticamente encaja. Duque está abusando de su buena estrella que, de momento, brilla como sol cenital: la misma pandemia es prueba al canto; llegada en momentos en que su imagen pública apenas flotaba en 34%, y la gente se botaba a las calles en una explosión social que, de haber tenido continuidad, vaya uno a saber que sería de él hoy.

Punto 1: La plata sale del FOME, el fondo creado y capitalizado con recursos, buena parte, de la seguridad social territorial; tiene como misión apoyar a capas sociales y empresariales más vulnerables a los efectos de la pandemia; es decir, a efectos sobrevinientes de la pandemia. Legalmente Avianca no está ahí. Su decaimiento financiero viene de años atrás. Inclusive, ya había sido financiada y refinanciada varias veces. Su situación no tiene conexión sobreviniente de la pandemia.

Punto 2. Todos los funcionarios públicos en Colombia (y el Presidente es el primero de ellos) están sometidos moralmente a un ‘Código de Integridad’ recién expedido que les plantea, de entrada, ésta pregunta: “¿Uso responsablemente los recursos públicos para cumplir con mis obligaciones. Lo público es de todos y no se desperdicia”. ¿Por qué habiendo tantas empresas colombianas tanto o más necesitadas, se ayuda a una empresa extranjera, radicada, además, en un reconocido paraíso fiscal?

Punto 3. Este concepto nos introduce al principio de racionalidad económica que prioriza las diferentes alternativas que gravitan en una decisión, tras estimar su valor y costos. Pues, bien, si como todos sabemos se van a necesitar millones de millones de pesos para enfrentar la recuperación económica del país, ¿es Avianca la prioridad? No, nos lo puede demostrar cualquier análisis comparativo a mano alzada con las Mipymes. Una sola reflexión basta de sustento: ¿Cuántas Aviancas se necesitan para copar el 90% del sector productivo y generar empleo a 17 millones de personas? Pues, ese es el peso de las Mipymes en la economía nacional, que no tienen hermanas de Duque sacando la cara por ellas.

Punto 4. El motivo: ¿Es la intención del Presidente ayudar a Avianca o ayudar a su hermana? Las circunstancias: ¿Cuántas empresas en Colombia necesitan más de la ayuda del Estado que Avianca?

Cuando se disipen los humanos y su buena estrella ya esté al poniente, y los daños de su gestión administrativa, humanos y económicos, sean irreversibles, todos lamentaremos este nefasto cuatrienio: unos por haberlo propiciado; otros por no poder haberlo evitado.