Integración de una Red por la Renta Básica Universal y organización de un Congreso nacional, anuncios en foro virtual realizado por UNES Colombia

Con la participación de congresistas, investigadores sociales y activistas de Colombia, España y Venezuela se realizó el pasado sábado 27 de junio, el Foro virtual internacional sobre Renta Básica Universal como derecho para garantizar la dignidad ciudadana, organizado por la Unión Nacional de Servidores Públicos de los Distritos y Municipios de Colombia (UNES Colombia).

Más de tres horas de exposiciones de los panelistas invitados y un amplio debate al final, caracterizaron este encuentro académico virtual que contribuye a generar pedagogía ciudadana en torno de un tema crucial como es el de la necesidad de implementar en Colombia una política pública como la Renta Básica Universal (RBU), que viene promoviendo además la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Tras las deliberaciones del foro, los participantes aceptaron colaborar de manera entusiasta y decidida con la iniciativa de UNES Colombia, de conforma a nivel nacional y con apoyo internacional una gran Red por la Renta Básica Universal y convocar un Congreso Nacional para generar conciencia en la opinión colombiana de la imperiosa necesidad de lograr este derecho fundamental e impulsar su implementación por parte del Estado.

Hubo coincidencia en que Colombia requiere de una RBU para reparar a su sociedad que históricamente ha sido víctima de despojo y exclusión.

Salir del modelo asistencialista

Para el economista e investigador social Luis Jorge Garay Salamanca, Colombia tiene que salir de la pandemia del Covid-19 a través de lo que denominó un “modelo posneoliberal”, en el cual la RBU tiene que ser un elemento esencial, y de esta manera, superar el actual modelo asistencialista

Se trata, explicó, de garantizar la inclusión social. Se lamentó de que la actual crisis sanitaria el gobierno del presidente Iván Duque la esté manejando con óptica neoliberal, descartando una medida como la RBU, que él ayudó a elaborar, consistente en entregar por un lapso de tres meses para mitigar los efectos de la emergencia, el valor de un salario vigente que hubiera beneficiado a 9 millones de hogares colombianos, es decir, al 60% de la población.

Dijo que infortunadamente este tema que es de economía política, no está en la opinión nacional y por lo tanto no es una causa social, lo que necesariamente obliga a que se haga un trabajo de concientización y de amplia pedagogía para que la RBU se convierta en una lucha popular que permita su materialización y efectiva garantía.

Clarificar alcances de la RBU

Entre tanto, la senadora y presidenta de la Unión Patriótica, Aida Avella Esquivel, señaló que es necesario clarificar los alcances de la RBU para que la opinión en general entienda su importancia y su impacto social.

Dijo que talvez los impulsores de esta iniciativa se equivocaron al presentarla con la denominación de “Renta Básica” y que mejor hubiera sido insistir sobre la necesidad de otorgar un salario mensual para mejor entendimiento de la gente.

Alertó sobre el inminente riesgo de explosión social que se avecina en Colombia como consecuencia de los efectos de la pandemia, puesto que 7.3 millones de habitantes pasarán a estado de pobreza en este año, sin que el Estado garantice alternativas de subsistencia. Eso quiere decir que casi la mitad de la población, 21 millones de habitantes, no tendrán cómo suplir sus necesidades de subsistencia. De ahí, la necesidad de que haya una RBU.

Alarmante, además, el nivel de desempleo que va a superar el 20% al finalizar 2020 y la insensibilidad de lo que calificó “el gobierno de empresarios y banqueros” que preside Iván Duque.

Avella cuestionó también la manera como se están manejando los cuantiosos recursos públicos por parte del Gobierno nacional, por cuanto hasta el momento no se sabe a dónde han ido a parar, y el control político no funciona por la cuasi parálisis del Congreso de la República.

Ampliación de la condición ciudadana y de la libertad

Por su parte, la representante a la Cámara, Ángela María Robledo Gómez, conceptuó que la RBU reviste gran importancia en una sociedad por cuanto “amplía la condición de ciudadanía y dignidad humana”.                 

Explicó que una política de esta naturaleza en el caso colombiano materializa el concepto de Estado Social de Derecho que consagra la Constitución de 1991 y además garantizaría una verdadera política de cuidados al proveerles a las amas de casa, un salario doméstico. Ello, por supuesto, agregó, debe ir acompañado de acceso gratuito a salud y educación.

Llamó a los impulsores de la RBU a trabajar también en las subjetividades en torno del consumismo y el colonialismo, pues se trata, puntualizó, en poner en marcha “una minga pro-desarrollo en América Latina”, y por supuesto en Colombia.

“El contagio o el hambre, esa es la disyuntiva”

A su turno, la también representante a la Cámara, María José Pizarro Rodríguez, al lamentar que el gobierno de Duque haya desechado la propuesta de la RBU, que ella ayudó a elaborar e incluso confeccionó un proyecto de decreto legislativo que se lo presentó a su consideración, sostuvo que casi la mitad de la población colombiana afronta la disyuntiva “del contagio o el hambre”.

Es perfectamente posible, dijo, adoptar un mínimo vital para la población de este país, el cual costaría alrededor de 19 billones de pesos que el Estado colombiano puede solventar sin mayores problemas presupuestales.

Un estipendio de menos de un salario mínimo mensual “no sirve para nada”, precisó la congresista Pizarro, y enfatizó que hay recursos de dónde tomar para garantizar la RBU.

El Banco de la República, explicó, cuenta con 213 billones de reservas, además el Estado puede avanzar creando una banca pública y fortaleciendo el sistema cooperativo para encausar recursos que hoy se van a incrementar las arcas del especulativo sector financiero.

La RBU, añadió, debe ir acompañada con gratuidad de educación, salud y un mínimo de acceso a Internet.

Destacó que al gobierno de Duque no le interesa en absoluto apoyar esta iniciativa porque argumenta que la misma será bandera del sector alternativo en 2022.

Renta Básica no es lo mismo que renta mínima

Una diferenciación entre los alcances de RBU y renta mínima hizo en desarrollo del foro, el educador social español, Manuel Cañada Porras, al explicar cómo ha sido la experiencia en su país.

Cañada fue enfático en señalar que lo que ha adoptado el gobierno de coalición en España entre PSOE y Unidas Podemos, es una renta mínima que solo beneficiará a unas 800 mil personas y que no alcanza a solventar las necesidades de  10 o 12 millones de habitantes que se ubican en el umbral de la pobreza.

Indicó que rentas mínimas llevan distribuyéndose hace muchos años en Europa, las cuales tienen la connotación de que meten a la gente en la telaraña de procesos burocráticos y estructuras clientelares.

En cambio, la RBU, dijo, es un componente del Estado Social, por lo que es necesario que los movimientos populares y los sectores progresistas la tomen como bandera y propósito de lucha para verla cristalizar, y de esta manera, lograr una transición hacia otro modelo de sociedad.

Por un nuevo pacto social

Para el jurista y politólogo Jaime Ahcar George, la RBU constituye un elemento que posibilita lograr una salida al actual modelo neoliberal que asfixia al pueblo colombiano.

De lo que se trata, dijo, es pensar con criterio de transición para avanzar en la concreción de un nuevo pacto social.

Redistribución de la riqueza

Otra de las experiencias que se presentó en el foro virtual de UNES Colombia, fue el de un país estigmatizado, bloqueado y sancionado económica, comercial y políticamente como Venezuela.

La comunicadora y educadora popular, María Fernanda Barreto, explicó que la redistribución de la riqueza minero-energética entre su población es lo que caracteriza a la República Bolivariana de Venezuela, para ello el Estado genera a través de las llamadas “Misiones”, una serie de programas que llegan de manera efectiva a la población.

Para comenzar, señaló Barreto, la labor doméstica ha sido reconocida por el Estado venezolano como una actividad económica y la población cuenta con subsidios en servicios públicos, Internet y transporte, así como se garantiza el acceso totalmente gratuito a salud y educación.

Para enfrentar la escasez de víveres debido al bloqueo y las sanciones comerciales impuestas por el gobierno de Estados Unidos,en la actualidad el gobierno a través de la Red de Mercado de Alimentos (Mercal) y los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), distribuyen cajas con diversos comestibles que llegan a más de la mitad de la población (57%).

Superar asistencialismo estatal y monetarizado

El filósofo e investigador social argentino-colombiano Marcelo Caruso Azcárate, destacó la necesidad de superar a través de la RBU el invento neoliberal de la asistencia estatal monetarizada que se implementó con el propósito de distribuir migajas, y de esta manera, aplacar los brotes de resistencia e inconformidad sociales.

Dijo que se requiere de un gran movimiento social que se apropie de la RBU como iniciativa y bandera de lucha que permita reconstruir, además, el tejido social en el caso de Colombia.

Es prioritario, puntualizó Caruso, salir del esquema asistencialista y transitar hacia un nuevo modelo social

La RBU depende de voluntad política

Finalmente, el activista y comunicador social español, Txema Sánchez, afirmó que la RBU de ninguna manera es una quimera, pues múltiples estudios académicos y proyecciones económicas demuestran que perfectamente se puede implementar, simplemente depende de la voluntad política de los gobernantes.

Precisó que hay que diferenciar entre subvención y renta básica, pues esta última permite enfrentar la pobreza sin clientelismo político.

Explicó que en el caso de España, se ha optado por un subsidio para pobres que dista mucho de los alcances de la RBU.

Video del Foro